La IA ya puede crear una web. ¿Pero puede diseñarla igual de bien?
Hoy una inteligencia artificial puede generar una página web completa en minutos en cuanto a estructura, textos, imágenes e incluso código. Aunque la realidad es que esto ya lo hacía una plantilla. El valor de una web está en lo bien que responde a lo que necesita tu negocio.
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La IA ya puede crear una web. ¿Pero puede diseñarla igual de bien?
El diseño a medida empieza por conocer tu empresa, tus clientes y tus objetivos. A partir de ahí se decide qué contar, cómo organizarlo y qué recorrido facilita que el usuario encuentre lo que busca y dé el siguiente paso.
Eso permite dar prioridad a tus argumentos comerciales, resolver necesidades concretas y expresar una identidad propia. Cada decisión tiene un porqué y que la web encaje con tu empresa y con quienes van a utilizarla.
No obstante, tratando de dejar nuestros sesgos e intuiciones a un lado, en Fénix Byte hemos revisado algunos de los primeros estudios que comparan interfaces creadas por personas con interfaces generadas mediante inteligencia artificial. Los resultados no dicen que la IA no pueda diseñar. Dicen algo muy interesante.
En 2026, Vardar y Gümüş publicaron uno de los primeros estudios que compara directamente interfaces diseñadas por personas con interfaces generadas mediante IA. Participaron 62 usuarios y se analizaron tres tipos de diseño.
El dato más llamativo probablemente sea el tiempo: 16,5 segundos frente a 86,1 segundos.
Los usuarios necesitaron más de cinco veces más tiempo para procesar las interfaces generadas directamente por IA.
Fuente: Vardar & Gümüş, 2026.
Hay otra parte del estudio incluso más interesante. Cuando los investigadores incorporaron al prompt criterios de jerarquía, espaciado, organización de la información y experiencia de usuario, el resultado de la IA cambió radicalmente.
El problema es esperar que la IA tome sola todas las decisiones de diseño. La versión optimizada todavía obtuvo peores resultados que el diseño humano en carga cognitiva, complejidad, facilidad y velocidad, pero la distancia se redujo enormemente.
Para nosotros esta es una de las conclusiones más relevantes de toda la investigación. Cuanto mejor está dirigida la IA, mejor diseña. Y dirigirla bien exige saber qué decisiones pedirle que tome. Parece que la IA es más una herramienta para nosotros los diseñadores, según estos estudios.
Una interfaz generada mediante IA puede parecer completamente terminada: buena tipografía, botones correctos, componentes modernos y colores equilibrados. Y aun así obligar al usuario a pensar demasiado.
El estudio de Vardar y Gümüş demuestra precisamente esa diferencia entre apariencia visual y experiencia real de uso.
Una web no funciona mejor porque tenga más elementos o porque visualmente parezca sofisticada. Funciona mejor cuando el usuario la entiende rápidamente, está alineada con los objetivos e imagen del negocio e incitar al usuario a realizar una acción de conversión.
Otra investigación presentada en ACM ASSETS 2025 analizó seis webs creadas mediante inteligencia artificial. Los investigadores detectaron 308 problemas de accesibilidad. De ellos:
Entre los problemas aparecieron contraste insuficiente, etiquetas ausentes y estructuras poco claras. Otros estudios con modelos como ChatGPT, Claude, Copilot y Grok han llegado a conclusiones similares: la IA puede generar código válido y componentes funcionales, pero eso no garantiza automáticamente una interfaz accesible.
El diseño humano obtuvo mejores resultados en satisfacción y aceptación en un estudio de la Universidad Tecnológica de Lublin publicado en 2026 sobre interfaces de una revista científica.
La investigación incluyó dos experimentos: uno evaluó un rediseño manual basado en principios de diseño universal; el otro comparó la web existente con versiones generadas mediante BOLT y Lovable.
Los resultados muestran un matiz relevante y es que aunque las propuestas de IA mejoraron varios indicadores técnicos, los usuarios prefirieron la interfaz tradicional frente a las generadas por IA en su evaluación subjetiva.
Los autores destacan el valor del trabajo humano para personalizar la experiencia, comprender el contexto y aportar una identidad distintiva. Es decir la gente huele las páginas hechas por IA y las califica como de bajo valor.
El estudio se limita a un entorno académico y no mide ventas ni contactos. Sí aporta evidencia de que una interfaz técnicamente eficaz no garantiza una experiencia más satisfactoria para quien la utiliza. En Fénix, diseñamos tu web a medida de tu empresa y de tus clientes, cuidando cada decisión que define su experiencia.
Hay un terreno donde la ventaja resulta evidente. La IA permite pasar de una idea a una primera interfaz en minutos. Puede generar estructuras, proponer componentes, producir variaciones y construir prototipos que antes necesitaban muchas horas de trabajo.
Nielsen Norman Group ya identifica esta capacidad como una oportunidad importante para los equipos de UX. Pero también advierte de un riesgo, confundir una interfaz que parece terminada con un diseño que está realmente terminado.
El resultado puede parecer perfectamente profesional y contener todavía errores de jerarquía, navegación, contexto o interacción. La IA ha reducido muchísimo el coste de generar opciones. No necesariamente el de elegir correctamente entre ellas. El problema en sí no es la IA, sino que tiene que haber detrás un equipo que supervise el resultado y guíe estos resultados.
Cuando una IA recibe una instrucción genérica como: “Diseña una web moderna para una empresa tecnológica.” Tiene que rellenar muchos huecos.
Si no recibe esa información, utiliza patrones habituales. Y por eso aparecen una y otra vez soluciones casi calcadas como tarjetas, grandes titulares, gradientes, esquinas redondeadas, estructuras muy regulares y componentes reconocibles.
No significa que esos recursos estén mal. Significa que lo estadísticamente probable no es lo adecuado para según qué empresas.
Cuando cualquiera puede generar una web visualmente correcta, la diferenciación empieza a estar precisamente en las decisiones que no son automáticas.
La investigación actual no justifica decir que las webs creadas mediante IA sean necesariamente peores. Tampoco permite afirmar que puedan sustituir automáticamente un proceso profesional de diseño. Lo que sí empiezan a mostrar los datos es un patrón bastante claro:
Por eso probablemente la comparación correcta sea: IA sola vs. IA dirigida por personas que saben diseñar. Porque hacer una web es cada vez más fácil. Decidir cómo debería ser esa web sigue siendo la parte difícil. Ahí es donde todo el conocimiento subjetivo del negocio y del UX entran en conjunción y eso solo puede llevarse a cabo entre personas que se entienden y entienden las necesidades subjetivas de cada negocio.
Vardar, N. & Gümüş, Ç. (2026). Quantifying Visual Complexity in Generative AI-Designed User Interfaces. Electronics. DOI: 10.3390/electronics15153458.
Panchanadikar, R., Bhosekar, M. S. & Dixon, E. (2025). Can Generative AI Create Accessible Websites? ACM ASSETS 2025.
Abu Doush, I. & Kassem, R. (2025). Can generative AI create accessible web code? Universal Access in the Information Society.
Nielsen Norman Group (2025–2026). Investigaciones sobre AI prototyping, herramientas de diseño mediante IA y generación de contenido web.
Crazy Egg (2026). I Let AI Redesign a Landing Page. It Beat Our Human-Designed Version by 44%. Caso empresarial y A/B test; no estudio académico.
Trabajamos con un máximo de cuatro proyectos al mes. Si el tuyo tiene una complejidad parecida a este, el primer paso es una auditoría de lo que ya tienes y una reunión para poner número y plazo.